La purificación de agua por medio de luz ultra violeta se ha vuelto uno de los métodos más populares dentro del tratamiento de agua. La luz ultravioleta se ha utilizado para la potablización del agua desde 1905 y con el paso de los años este método no sólo se ha hecho más eficiente, moderno y económico, si no de muy bajo costo de mantenimiento.
La luz ultravioleta esta diseñada para la eliminación de bacterias y no requiere de ningún químico para operar, tampoco altera el sabor, ni la composición química del agua.
La luz ultravioleta se puede utilizar en cualquier tipo de instalación, nueva o que tenga varios años en operación.
Es un método que garantiza hasta en un 99% la eliminación de bacterias. Es utilizada en diferentes aplicaciones que van desde un flujo pequeño como el de una tarja de cocina, hasta aplicaciones comerciales, industriales, municipales y en plantas tratadoras de aguas residuales.

El efecto germicida de la luz ultravioleta es el resultado de la capacidad de la luz de penetrar en la membrana citoplásmica (capa protectora) de los organismos y atacar al DNA. El DNA es foto químicamente dañado, afectando su capacidad reproductiva y dejando a la célula sin vida. La luz ultravioleta conocida como UV, es una región de energía en espectro electromagnético. La Luz ultravioleta es el espectro localizado entre la luz visible y los rayo s X. El espectro ultravioleta va de los 100nm a los 400nm con su máxima capacidad germicida en el espectro de los 25 0nm a los 270nm. La mayor capacidad germicida se produce a los 254nm. Con esta energía se obtiene una gran capacidad germicida para la destrucción de las bacterias. Calculando la intensidad de la luz y el tiempo que el agua permanece expuesta a la luz, se calcula la unidad de medida conocida como microwats por segundo sobre centímetro cuadrado (Mwsec/cm2).

El departamento de Salud Pública de E.U.A. requiere que la desinfección mediante equipos de luz ultravioleta tenga una dosis mínima de 16,000 Mws/cm2 (microwatts segundo por centímetro cuadrado). Nuestros purificadores están fabricados para impartir una dosis mínima de 30,000 Mws/cm2.
Las lámparas de luz ultravioleta funcionan de manera inmediata, tan pronto el agua pasa a través de la luz ultravioleta (región germicida), la cual es letal para los micro organismos, estos mueren de forma instantánea.